GESTIÓN EMOCIONAL Y BIENESTAR

Coaching para cambiar tu relación con la comida y mejorar tu autoestima y tu bienestar

GESTIÓN EMOCIONAL Y BIENESTAR

Las claves de la inteligencia emocional son tan claras como difíciles de poner en práctica: Reconoce tus emociones y aprende a gestionarlas. Reconoce las emociones ajenas y aprende a respetarlas.

Qué son las Emociones y la Inteligencia Emocional

Las emociones son una respuesta física y mental ante una situación externa o interna de las personas. Son parte de la evolución del ser humano y surgen para ayudarle a sobrevivir.

Cuando hablamos de gestión emocional, nos referimos a aprender a reconocer las emociones en uno mismo y en los demás y a ser conscientes de las respuestas que desencadenan, tanto positivas como no tanto.

La Inteligencia Emocional es el nivel que cada persona posee de gestionar sus emociones. Cuanta más Inteligencia Emocional se tiene, mejor se es capaz de gestionar las respuestas emocionales de forma positiva. Naturalmente, se puede aumentar la Inteligencia Emocional si se aprenden técnicas de gestión emocional.

Es importante recordar que saber gestionar las emociones no quiere decir que no vayamos a tener emociones negativas, sino que sabremos reconocer para qué han venido y qué hacer con ellas.

Con las emociones, los parches sirven durante un tiempo, pero al final todo acaba saliendo. Así que ¿No será mejor aprender a gestionar nuestras emociones desde ahora mismo?

Emociones, Bienestar y la Alimentación

Nuestro mundo interno, que parece tan abstracto, tan alejado de un mundo tan material e incluso primitivo, se encuentra unido al acto de comer. Piensa que es una de las primeras cosas que hace un niño al nacer. Y no sólo para calmar su hambre, sino también para sentir la calma de estar cerca de su madre.

Utilizamos la comida para premiarnos cuando algo nos sale bien, comemos con ansiedad cuando estamos enfadados, buscamos el dulce cuando estamos tristes, comemos más cuando estamos rodeados de gente y cuidamos menos los detalles en la mesa cuando estamos solos.

El cerebro sabe que, cuando come, tiene una recompensa inmediata, una sensación agradable en un corto espacio de tiempo.

Por eso, cuando nuestro cerebro tiene una emoción negativa, busca en sus archivos todas las cosas que le suelen dar buenas sensaciones, es decir, que le pueden dar una descarga de endorfinas de manera rápida. La comida es una de las más potentes. Y ahí empieza un ciclo de recompensa muy difícil de romper, sobre todo porque está controlado por algunos procesos inconscientes y automáticos.

MI PROPUESTA

 

Te invito a que empieces este camino y descubras por ti misma lo increíblemente segura que te puedes sentir cuando empiezas a conocerte, a escuchar tu cuerpo y tus emociones y aprendes a responder a cada una de esas facetas de ti misma con la respuesta que necesitan.

Las emociones y su relación con la comida

Cuando hablamos de gestionar emociones, en realidad hablamos primero de identificarlas: ¿Estás enfadada, triste, alegre, decepcionada, tienes ira, rencor, estás motivada, feliz, incómoda, te sientes sola, agobiada, estresada, tranquila, ilusionada? Hay tantas emociones que es curioso que normalmente sólo hablemos de que estamos bien o mal.

Reflexiona sobre las emociones que sueles tener en el día, y cuáles de ellas vinculas más con la comida, especialmente con el tipo de comida que no te hace sentir bien. Pensamientos y emociones del tipo “He comido más de lo que debo” o “¿Por qué me he tenido que comer esto que está fuera de mi dieta?” o “No tienes fuerza de voluntad”.

Verás que existe un patrón común, que siempre desencadena emociones muy específicas vinculadas con tu propia experiencia vital. Lo único que hay que hacer es ir desenredando el ovillo, desentrañando tus emociones.

Te darás cuenta de que el simple hecho de conocerte mejor, hace que te conviertas en un espectador de tus propias emociones. Así, desde la distancia, puedes elegir mejor qué quieres hacer con ellas. Actuar pensando más en el largo plazo, y no en la recompensa a corto plazo.

Gestión Emocional para tu Bienestar

La gestión emocional requiere práctica. Incluir ejercicios en tu día a día que te ayuden a tener un diálogo más constructivo contigo misma, a sentir que las emociones entran y salen y que haces algo de verdad con ellas, más allá de intentar taparlas con recompensas a corto plazo. Y así comer dejará de ser una vía de escape emocional y lo único a lo que puedes agarrarte.

Empezarás a entender lo que es nutrirte, sentir cuándo estás saciada, y qué alimentos te harán sentir bien de verdad, no sólo pensando en el placer del sabor en tu boca, sino bien como persona que necesita energía para afrontar su día a día.

Cuando empezamos a comer de esta manera nos empezamos a sentir más dueños de nuestra propia vida, más activos y motivados.

Estoy deseando conocerte y que juntas logremos ser mujeres más plenas y seguras de nosotras mismas.